miércoles, 12 de diciembre de 2007

Diez principios metodológicos para la enseñanza de lenguas por tareas
Articulo de Catherine J. Doughty y Michael H. Long
¿Qué principios no cumples? ¿Cómo podrías ponerlos en práctica? O, si sigues todos, ¿cuáles te presentan más dificultades, a qué es debido, y cómo podrías superarlas?

Uno de los principios metodológicos que no suelo aplicar es el 4, sobre la utilización de inputs “ampliados” o “enriquecidos”. Generalmente no creo inputs extra que no vengan en la secuenciación del libro, ya bien sea porque considero que es suficiente el material del libro, o bien porque considero que no quiero sobrecargar a los alumnos con información que después no van a poder retener, o creo que no va a ser así. También esto se debe a que muchas veces considero que es posible que no elabore tareas bien secuenciadas o estructuradas. Respecto a cómo poner en práctica esto, una solución podría ser la de preparar todo una secuenciación de tareas y posteriormente que fuera analizado por alguno de los tutores del curso, y en base a eso aplicarlo en las clases.
Otro de los principios que aplico solo en parte es el 6, sobre la focalización en la forma. En ocasiones suelo omitir el feedback de errores, puesto que temo corregir en exceso y otras veces me doy cuenta de que no he corregido nada. Para poder ponerlo en práctica debería controlar cual es el objetivo de la tarea y según eso corregir dichos errores.
Sobre el principio número 8, respetar el desarrollo del proceso de aprendizaje y el currículum del alumno, debo decir que en muchas ocasiones no realizo ningún tipo de negociación con el alumno, porque limito muchas veces todo a la secuenciación del libro. En este caso no sabría muy bien como poder aplicarlo a las clases.
En cuanto a las dificultades destaco las siguientes: adaptarme al sistema de aprendizaje de cada alumno y la elaboración de inputs.¿Qué principios no cumples? ¿Cómo podrías ponerlos en práctica? O, si sigues todos, ¿cuáles te presentan más dificultades, a qué es debido, y cómo podrías superarlas?

Uno de los principios metodológicos que no suelo aplicar es el 4, sobre la utilización de inputs “ampliados” o “enriquecidos”. Generalmente no creo inputs extra que no vengan en la secuenciación del libro, ya bien sea porque considero que es suficiente el material del libro, o bien porque considero que no quiero sobrecargar a los alumnos con información que después no van a poder retener, o creo que no va a ser así. También esto se debe a que muchas veces considero que es posible que no elabore tareas bien secuenciadas o estructuradas. Respecto a cómo poner en práctica esto, una solución podría ser la de preparar todo una secuenciación de tareas y posteriormente que fuera analizado por alguno de los tutores del curso, y en base a eso aplicarlo en las clases.
Otro de los principios que aplico solo en parte es el 6, sobre la focalización en la forma. En ocasiones suelo omitir el feedback de errores, puesto que temo corregir en exceso y otras veces me doy cuenta de que no he corregido nada. Para poder ponerlo en práctica debería controlar cual es el objetivo de la tarea y según eso corregir dichos errores.
Sobre el principio número 8, respetar el desarrollo del proceso de aprendizaje y el currículum del alumno, debo decir que en muchas ocasiones no realizo ningún tipo de negociación con el alumno, porque limito muchas veces todo a la secuenciación del libro. En este caso no sabría muy bien como poder aplicarlo a las clases.
En cuanto a las dificultades destaco las siguientes: adaptarme al sistema de aprendizaje de cada alumno y la elaboración de inputs.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Pequeño comentario

Primero que nada quería comentar la sensación de angustia que he sentido al elaborar el "comentario " que debía hacer a la persona que anteriormente había observado. Angustia ya que no se trataba de lanzar ideas y "criticas " al aire irresponsablemente, como tampoco de hacer un comentario "paternalista".

Lo segundo que quería comentar en relación con la observación de mi clase y una de las tantas cosas que me preocupan, que es la motivación de los alumnos y el ritmo de la clase, con el temor de ser aburrida.
Bueno en eso centramos la observación y el problema que salió a relucir, sería la necesidad de explicar claramente las instrucciones,ejemplificar, etc., ya que no hay nada más desmotivante que no entender lo que hay que hacer.
Parece sumamente obvio, pero a mí me pasa seguido.Es decir, creo que todo el mundo lo ha entendido perfecto, o estoy preocupada por el tiempo o por otra cosa, y hay gente que no ha entendido, que lo ha entendido mal o que lo ha entendido a medias, y no logran "engancharse" en la actividad, o lo hacen más tarde que los demás.

La segunda cosa que salió a relucir (y obvio también), es hacer más evidente mi interés en lo que están trabajando los estudiantes. Lo que me pasa a veces es que por tratar de darles un poco de independencia,o tratando de no influir en lo que están elaborando, parece que me retiro demasiado y pudiera ser que no me sienten partícipe de lo que están haciendo, como que no me interesa mucho lo que hacen.

Nada de esto se traduce en forma dramática en clases (es decir no tengo un trato déspota ni frío con los estudiantes) pero como era el tema de la desmotivación que me interesaba tratar, son dos puntos importantes a mejorar.

Sin nada más que agregar por el momento y con la vista puesta en el futuro plena de entusiamo y optimismo (hasta la nueva retroalimentación) termino este pequeño comentario.

Soledad

miércoles, 5 de diciembre de 2007

PRINCIPIOS QUE NO CUMPLO DEL ARTÍCULO DE LONG (Antonio)

Sinceramente son muchos los principios metodológicos que a menudo no cumplo como vienen establecidos en el artículo. Es verdad que siempre trato de aplicar aquéllos con los que estoy de acuerdo- y de hecho a veces lo hago- pero otras veces incluso los que comparto no me es posible ponerlos en práctica debido a razones de diversa índole. Por ejemplo el PM5 (encourage inductive "chunk" learning) que viene a decir, según mi entendimiento, que la capacidad de verbalizar una regla gramatical nunca debe preceder a la habilidad de usarla lingüísticamente de forma correcta mediante tareas, casi nunca lo puedo cumplir. Este principio que comparto casi en su totalidad en tanto en cuanto que considero que el uso implícito de la lengua debe anteceder su análisis explícito hasta el punto de que éste se demuestra inútil para el hablante si el primero se hace bien, me resulta dificilísimo ponerlo en práctica.

Un ejemplo es la conjugación de cualquier tiempo verbal. Yo suelo empezar por hablar de mí, por ejemplo, "hoy me he levantado a las siete" y después pregunto en segunda persona, "¿A qué hora te has levantado?" y hasta aquí funciona el principio metodológico pues los alumnos toman de mi formulación su respuesta y usan la estructura correctamente antes de explicitarla. Después, puede verse la morfología de los participios pasados regulares en "ado" e "ido" mediante repeticiones sin necesidad de decir que están usando el pretérito perfecto, ni explicitar la regla del auxiliar o de los participios y los alumnos llegan a preguntarse y responderse correctamente entre ellos en segunda y primera persona con participios regulares sin necesidad de verbalizar ninguna regla. No obstante, una vez presentado el tema, pasan a hacer ejercicios de relacionar participios irregulares con verbos en infinitivo y, sea como sea, paso seguido les muestro la conjugación para el resto de personas quebrando así el PM5 pues ven la regla antes de practicar y usar correctamente lo que van a aprender.

Esto mismo que he explicado con el caso concreto del pretérito perfecto me pasa con casi todo; el verbo llamarse, las acciones habituales, el estilo indirecto, todos los tiempos verbales. Digamos como conclusión que el PM5 lo uso para presentar el tema pero no lo aplico en su totalidad durante todo el proceso de adquisición de la L2. Y no sé si es debido a falta de tiempo, de imaginación mía o a la tradición pedagógica de este país pero siempre el PM5 lo aplico en los primeros pasos nada más. Además de el PM5, tampoco aplico en su totalidad los PM1, 2, 3, 6, 8 y 10 creo que a causa de las mismas razones de escasez tiempo, necesidad de cumplir un programa, elevado número de alumnos y falta mía de imaginación.

Espero haber respondido a la pregunta planteada, como verás no he utilizado la palabra "gramática" porque sé que son otras las competencias que permiten la verdadera comunicación, pero desgraciadamente mis clases siguen teniendo una grandísima carga de gramática. Tanto es así que ésta es la que prima al definir las unidades de análisis de mis cursos antes mismo que las tareas o los textos por lo que tampoco cumplo siempre el MP1, que es la madre de todos los principios. أم المبادئ المنهجية