jueves, 22 de noviembre de 2007

Experiencia primera observación

Hola!
Os escribo para contaros como fue mi primera observación por que la verdad es que me salió muy bien y puede que a alguno le ayude si anda algo perdido.

Fui a ver la primera clase de Bea con folios en blanco y en uno escribí: CLASE DE BEA. Allí fui haciendo apartados, cada apartado era una actividad que Bea hacía. (Presentación, Actividad 1, Actividad 2,..., Cierre de clase). Y a continuación intenté escribir todos los detalles de cada actividad; en qué consistía, los minutos que ella marcó al principio, si había grupos o no, cómo eran estos grupos, como se fue desarrollando, los minutos que duró, qué hacían los alumnos, si estaban despistados o no, qué hacía ella… todo todo.

Por otro lado había escrito en otros folios: PIZARRA, LENGUAJE, CORRECCIÓN. Y fui tomando las notas correspondientes.

Supongo que existen métodos o plantillas mejores que esta pero lo cierto es que a mí me funcionó muy bien porque el feedback fue dos días después y para prepararlo, la noche antes, cogí todos los papeles que había escrito y pude elaborarlo de forma muy sencilla y sin olvidar detalles importantes.

La clase le salió de maravilla, sin ánimo de hacer la pelota (o sí, que después ella va a venir a verme), pero gracias a los apuntes que había tomado de esa forma tan organizada pude encontrar detalles que de otra forma me hubiera sido imposible recordar, pues eran mínimos.

1 comentario:

María dijo...

Muchas gracias, Carmen, por compartir tu experiencia. Yo creo que también voy a usar una hoja en blanco aunque creo que lo bueno de haber visto las plantillas es que nos han dado muchas ideas sobre cosas que podemos observar.
A mí. como observada, me ayudó mucho ver cómo se preparaban los observadores la retroalimentación. Como estaban tan preparados, yo también repasé bien la clase después de haberla dado antes de la sesión de retroalimentación, para ver qué cosas salieron bien y qué cosas tenía que mejorar y para preparar sus posibles preguntas.
También quiero decir que mis dos observadoras, Soledad y Alba, me ayudaron muchísimo y que las dos me hicieron ver cosas que yo no había visto a pesar de tenerlas delante de mis ojos. Por ejemplo, gracias a Soledad soy consciente de que cuando cojo la palabra, a veces, abuso de ella, ¡estuve unos 20 minutos hablando del libro de B1! Alba, em hizo ver que si la disposición del aula era problemática, tenía que cambiarla, incluso me dijo cómo hacerlo.